Mi experiencia en… Scrum Day Perú 2018

El día 27 y 28 de abril sé dio el tercer Scrum Day Perú 2018 en Lima. Dos días de pura y constante agilidad. En este artículo contaré mis apreciaciones del evento y algunas charlas a las que pude ir.

Desde que me entere, en diciembre del 2017 que se habían abierto las inscripciones para proponer charlas, me inscribí para proponer una y envié una idea que venia trabajando de «Como aplicar la agilidad en el nacimiento de un laboratorio de innovación». En enero o febrero me escribieron que me aceptaron la charla, así que todo perfecto.

Día 1 del Evento – 27 de abril

El primer keynote del día fue de Wendy Ramos, estuvo GENIAL, nos canto de la historia de su vida y de como fue aprendiendo ciertas cosas y las fue contrastando con algunos términos ágiles. De hecho, ella mencionó que para la dirección o gestión de Bola Roja (su empresa de educación de clowns) utilizó Scrum. La verdad que fue muy inspiradora, nos hablo de estar presentes, de jugar, de que si una puerta se cierra otras se abre y nos hizo reír a carcajadas.

El segundo keynote fue de Angel Díaz-Maroto que tenía el título «dile NO a la transformación digital», interesante charla, me quedo con que una organización tiene que estar preparada y lista para experimentar constantemente.

ADe ahí estuve en la charla de Agilidad en el Estado, que habla con hay una iniciativa para acercar más al ciudadano con el estado, y se está haciendo este proyecto de dar información clara sobre los distintos tramites que existen. Me pareció superbuena la iniciativa, aplican Design Thinking, lean y Agile. Espero que se pueda aplicar en la segunda parte: los trámites en sí, para poder completar todo el journey completo.

La siguiente charla a la que asistí fue «Guía Supernumeraria para un Dueño de Producto Extraordinario» de Lucho Salazar, que fue sobre las herramientas, funciones y skills que necesita un Product Owner para ser un Super Product Owner. Estuvo muy interesante y graciosa esta charla.

Día 2 del Evento – 28 de abril

Este día el keynote fue de Hernán Wilkinson sobre «El desarrollo de software como debería ser». Nos hablo que durante la historia del desarrollo de software se quiso aplicar el método tayloriano pensando que el desarrollo de software es como cualquier ingeniería pero no funciono y como había personas que lo evidenciaban, que hablaban hace 50 años de como incluir al cliente en el desarrollo pero igual nadie escuchaba, de porque cascada no funcionaría pero igual siguieron yendo para adelante con eso, planteando y planteando nuevos procesos y formas que no se adaptaban a lo que es el desarrollo de software. Estuvo muy buena, mucha ironía en la charla, pero el punto exacto para entretenerte y hacerte pensar. Y como dice al final, leamos, leamos, leamos y practiquemos lo que leemos.

Después del keynote me toco dar mi charla, y creo que salio bastante bien. Mi enfoque fue contar mis experiencias en el nacimiento de los laboratorios o áreas de innovación en los que he trabajado, que cosas había visto, como se habían manejado nuestros procesos y sobre todo que cosa había aprendido.

La siguiente charla fue un taller de Design Thinking dado por Victor Guembes Abad. Me gusto mucho hubo un tiempo de teoría y otro tiempo de práctica. Internamente se armó un equipo para hacer un proyecto de Design Thinking para el evento del siguiente año.

En la tarde fue el open space, y elegí ir a dos charlas. La primera fue de «Agilidad emocional» de Fred Madrigal, que hablaba de lo que nos decimos a nosotros mismos y como eso afecta nuestra relación interna, y como podemos trabajar el mindfullness para estar consientes de lo que estamos sintiendo y poder encontrarnos en un estado de reconocimiento y observación de la emoción. La segunda charla fue «Las 5 disfuncionalidades de un equipo», de Jorge Abad, que hablaba sobre cuales son estas disfuncionalidades y cuales serían las características de un miembro de equipo ideal. También muchos insights salieron de esa charla.

En general me gusto bastante el evento. Pude encontrarme con gente que conocía y conocer gente nueva. Pude llevar a la mesa muchos temas que de repente en el trabajo no lo hago o ya tengo un punto de vista ahí, y puedo tener otro. He aprendido bastante y he recordado bastante también. Fue una experiencia muy enriquecedora.

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